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Almacenamiento NO refrigerado.

 

La conservación a temperatura ambiente es adecuada para productos de bajo contenido en humedad, tales como productos deshidratados, frutos secos, cereales, legumbres, panadería, productos muy azucarados y también para conservas enlatadas, alimentos muy acidificados y alimentos similares.

Estos alimentos son llamados no perecederos por que no requieren unas condiciones particulares de conservación durante su almacenamiento o transporte. No obstante, un mantenimiento inadecuado de las condiciones de almacenamiento, puede provocar el deterioro de los envases, contaminación de los alimentos, absorción de olores, …

Pautas a seguir:

  • Los locales para almacenar estos productos alimenticios tienen que ser frescos, ventilados y secos.
  • Las ventanas y demás huecos provistos de rejillas u otros mecanismos que impidan su penetración de plagas.
  • La disposición de los alimentos será de tal forma que queden separados del suelo y de las paredes para permitir la limpieza y la necesaria circulación de aire que impida el enmohecimiento de los alimentos, dado que existen hongos que producen toxinas cancerígenas para el hombre (aflatoxinas).
  • Todos los lotes especialmente los productos enlatados, han de ser inspeccionados en relación a la presencia de abolladuras, corrosión, infestación, fecha de caducidad, etc., antes de permitir su almacenamiento. Debe prestarse una especial atención a la presencia de latas hinchadas, corroídas y abolladas.
  • Siempre que se introduzcan nuevos artículos, los antiguos han de colocarse en la parte anterior de la repisa para asegurar que se utilicen primero. La rotación estricta de stocks reduce la alteración de los alimentos y la infestación por plagas.
  • Existirá una estricta separación entre productos alimenticios y productos químicos utilizados en la limpieza, desinfección y desratización de manera que no puedan suponer ningún riesgo de contaminación para éstos.